Proyectos inmobiliarios en Blanco

Las ventas inmobiliarias tienen tres etapas: en blanco, en verde y para entrega inmediata. Cada una de ellas cubre necesidades distintas y tiene sus propios beneficios, pero desde un punto de vista corporativo y de inversión, la opción a elegir es la compra en blanco.

Por lo mismo, a continuación explicamos en detalle cuáles son las características de una compra en blanco.

 

1. Entrega a largo plazo

La compra en blanco se refiere a un proyecto que aún se encuentra en el papel, es decir, que aún no se inicia su construcción. En la mayoría de lo casos, la ubicación del inmueble ya está pactada, por lo que se puede comprar de acuerdo con este criterio. Por supuesto, puedes ver los planos antes de realizar la inversión, pero lo más importante a tomar en cuenta es que el inmueble o departamento no se entregará hasta que esté realizado, lo cual puede tomar desde 1 hasta 3 años, aproximadamente.

 

2. Descuentos económicos

Al comprar en blanco, tendremos significativos descuentos económicos en comparación a adquirir un inmueble terminado. Esto se debe a que las compras en blanco son necesarias para financiar el proyecto. Los inversionistas son los que harán posible que el inmueble exista y, por lo tanto, deben asegurarse de que su capital está seguro y que pueden obtener ganancias derivadas de la transacción.

 

3. Ganarás plusvalía

Comprar en blanco, por principio, representa un riesgo para el capital, pues el mercado inmobiliario es frágil y puede fluctuar debido a varios factores, principalmente por la ubicación y sus condiciones ambientales y socioeconómicas.

Sin embargo, debido al bajo precio inicial de un inmueble en blanco, siempre puede venderse o arrendarse, lo que representará un retorno de la inversión positivo. Es por esto que es importante estudiar bien la inversión antes de realizarla, pero, como se ha dicho, si lo que se busca es capitalizar, la fase en blanco del inmueble es la más idónea.

Además, los inmuebles generan plusvalía —suben de su precio de compra y renta— con el paso de los años, por lo que no se compara la plusvalía que generará un proyecto en blanco a uno que se adquirió ya terminado.

 

4. Modificaciones en el proyecto

Debido a que un proyecto en blanco no ha empezado a construirse, aún pueden negociarse cambios con el arquitecto que esté a cargo de los planos. Para esto, por supuesto, debe tenerse una razón de fuerza mayor, pues probablemente requiera de la reestructuración de todo el plano. Incluso podría acarrear una modificación en el precio final de compra. Pero el hecho de que sea posible, hace de uno de los proyectos en blanco en Las Condes el ideal para nosotros si requerimos de una opción más personalizada. Por mencionar unos ejemplos, podemos ampliar una terraza o un balcón, cambiar el tipo de piso o la terminación de las paredes, entre otros.

Como se ha visto, la compra de proyectos en blanco en Las Condes representa beneficios y riesgos, pero la tendencia es clara: los inmuebles en blanco son la mejor opción para invertir en el mercado de bienes raíces.

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